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Olvidar el pasado

Dice una frase que debemos olvidar el pasado, vivir el presente y pensar en el futuro. Cada persona es un mundo y, por tanto, cada uno aplica este frase según le parece. Unos viven y llevan al límite el "carpe diem" otros se obsesionan con tener absolutamente medido su futuro y otros no pueden (o no podemos) olvidar el pasado. Y sin embargo, es posible. Es posible seguir la vida y olvidarte de todo lo anteriormente vivido, como si fuera un mal sueño. Les envidio.

Yo no puedo, no soy capaz de olvidar algo del pasado. Y no lo que hice ayer, sino que lo que me pasó antesdeayer. No puedo olvidar momentos de mi vida, bien chispazos de recuerdo (en ocasiones una simple imagen) o malas pesadillas. Pero sobre todo pensamientos duraderos, de esos que le das mil vueltas a la misma cosa una y otra vez en espera de que se solucione. Y todo se resuelve con "que hubiera pasado si". Y vuelvo al mismo lugar, al mismo momento, con la misma persona y con las mismas palabras. Y siempre está mi mirada perdida, olvidada, esa que siempre llevo y nunca puedo quitar. La misma que a veces sonríe cuando algo bueno me pasa, cuando un rayo de luz me atraviesa.

Y siempre vuelvo a los mismos pensamientos, eternos en mí y que nunca puedo quitarme de la cabeza: el colegio y mi familia. En el colegio (por ejemplo) cuando un día me sacaron a la pizarra y no fui capaz de hacer bien el análisis de una frase. Mi profesor riñéndome (más de la cuenta y de lo necesario), mis compañeros llorando de risa (nunca olvidaré esa cara llorosa de risa, Begoña, jamás) y yo en medio, con esa mirada. No estaba triste, ni enfadado, ni nada, simplemente estaba hastiado, hasta los pies. Y no lloré, porque motivos tenía. No lloré porque sabía que era mi último día en el colegio, que nunca más iba a ver a mis compañeros, que me iba a ir de ese colegio y que jamás volvería. Me lo prometí a mi mismo. El profesor (Heriberto se llamaba) me dijo que no haría nada en el instituto y yo no lo dije nada. Sólo le miré fijamente. Ahi aprendí que una mirada puede decir muchas cosas. Ahí aprendí a ser yo mismo para toda la vida. Ahi aprendí una lección más de la vida.

Ha sido a posteriori cuando me he dado cuenta de todo aquello, cuando vuelvo a recordar el pasado. En aquel momento solo miré a mi profesor, sin decir nada, en el silencio de una clase, como si estuviera solo. De nuevo el silencio era mi aliado, ese amigo que siempre está junto a mi.

¿Por qué no olvido el pasado? Porque es la negra sombra que me persigue siempre, pero también una sabio repaso de lo que he sido, de lo que soy y de lo que seré.
05/02/2005 19:16

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